Para mejorar la visión, aligerar la mirada y devolver un aspecto descansado, preservando al mismo tiempo la expresión natural del rostro.
De 30 a 60 minutos según la técnica utilizada
Local con o sin sedación ligera
Ambulatoria, alta el mismo día
Ligera, controlada con analgésicos simples
CHF 2.500-3.000 Unilateral, CHF 3.500-4.000 Bilateral, cubierto por el seguro
Visible desde las primeras semanas, estabilizado entre 1 y 3 meses
Recomendado 1-2 semanas
El ptosis palpebral corresponde al descenso anormal del párpado superior. Presente desde el nacimiento (congénito) o adquirido más tarde, se debe a varios factores e impide que el párpado permanezca en su posición correcta. Puede enmascarar parcial o totalmente la pupila, causar molestias visuales y fatiga ocular. Desde el punto de vista estético, la mirada parece cansada, asimétrica o envejecida, lo que puede ser fuente de incomodidad o de malestar social.
El ptosis puede ser el resultado de diferentes causas que es esencial identificar antes de cualquier corrección quirúrgica. Comprender su origen permite proponer un tratamiento adaptado y asegurar un resultado funcional y estético óptimo.
La cirugía tiene como objetivo elevar el párpado superior para devolverle una posición normal y simétrica. El objetivo es funcional y estético: mejorar la visión y aligerar la mirada, sin modificar los rasgos del paciente. Esta operación puede combinarse con una blefaroplastia superior.
Se realiza una evaluación exhaustiva para analizar el párpado, realizar los exámenes necesarios y determinar la técnica quirúrgica más adecuada.
La intervención se realiza con anestesia local, de forma ambulatoria, durante 30–60 minutos, con el objetivo de reposicionar correctamente el párpado.
Después de la intervención, se espera una ligera molestia y una hinchazón transitoria, con la retirada de las suturas a los 5-7 días y el resultado final en algunos meses.
Equilibrar función y estética
Preservar la expresión auténtica
Escuchar, explicar y tranquilizar
Proponer una medicina auténtica y respetuosa es dar a cada uno una comprensión justa de su patología y de los tratamientos. Mi enfoque, basado en la escucha, la benevolencia y la claridad, sitúa en su centro el bienestar del paciente y la preservación de la expresión natural de su mirada.
El Dr. Iskandar es un médico muy competente, benevolente y atento. Se toma el tiempo de explicar cada etapa con claridad y humanidad. Uno se siente inmediatamente en confianza. Muchas gracias por su profesionalismo y su amabilidad excepcional.
¡Muy bien!
Atención clara y eficaz con tacto y profesionalidad.
¡¡¡El Dr. Antonio Iskandar es una persona agradable y competente!!!
Tuve una excelente experiencia durante mi consulta de superficie ocular con el Dr. Iskandar. El médico demostró una gran experiencia en el campo de la oftalmología, explicando en detalle mi condición ocular. Fue muy amable y paciente para responder a todas mis preguntas, haciéndome sentir cómodo durante toda la consulta. Utilizó un lenguaje comprensible para explicarme el diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles. Recomiendo encarecidamente al Dr. Iskandar por su profesionalidad y su atención al paciente.
Médico de confianza que da todas las explicaciones e información sobre lo que uno tiene y lo que hace. Además, es muy amable y simpático con el paciente
Competente, tranquilo, responde claramente a las preguntas, da muy buenas explicaciones.
¡El Dr. Iskandar es excelente! No puedo imaginar un médico de ojos mejor. Los problemas oculares de mi hijo son complicados y complejos. Ha establecido una relación sólida, de confianza y divertida con mi hijo y se toma el tiempo para responder a todas mis preguntas.
La reincorporación depende del tipo de actividad profesional y de los hematomas eventuales. En promedio, se recomienda una baja de algunos días a dos semanas después de una blefaroplastia realizada en la clínica de Lausana.
La piel puede relajarse naturalmente con el tiempo, pero los resultados de una blefaroplastia suelen ser duraderos, a menudo entre 20 y 30 años, según la calidad cutánea y el estilo de vida.
Sí. El uso de lentes de contacto es posible después de la intervención una vez que la molestia inicial y la hinchazón se hayan resuelto.