Para eliminar el exceso de piel, recuperar un confort visual óptimo y devolver ligereza y luminosidad a la mirada.
30 a 50 minutos
Anestesia local, sedación ligera
Relativamente indoloro
CHF 3.200 a 4.500 (según el caso, a veces es posible una cobertura por el seguro complementario)
Resultado final en 3 meses
Recomendado 1 - 2 semanas
Sí, salida el mismo día
La piel de los párpados, la más fina del cuerpo, se relaja con el envejecimiento y la exposición solar, pudiendo formar un exceso cutáneo que cae sobre la mirada. La blefaroplastia, cirugía ambulatoria en la consulta de Lausana, consiste en retirar este exceso de piel y, a veces, un poco de grasa. El objetivo es restaurar una mirada descansada y natural, sin modificar la expresión del rostro, respetando la anatomía y la armonía del paciente.
La blefaroplastia, una cirugía de los párpados, permite rectificar la dermatocalasia, una relajación cutánea de los párpados superiores que puede molestar tanto en el plano estético como funcional.
La blefaroplastia realizada en la consulta de Lausana busca un resultado natural, sin efecto de ojos estirados. Una mejora neta aparece en algunas semanas, mientras que la forma definitiva se aprecia alrededor de tres meses.
Equilibrar función y estética
Preservar la expresión auténtica
Escuchar, explicar y tranquilizar
Consulta preoperatoria, examen clínico, fotografías y trazado de la incisión para un resultado preciso y una cicatriz disimulada.
Escisión del exceso de piel y, a veces, de grasa mediante incisión o láser, con sutura fina para un aspecto natural.
El edema y los hematomas disminuyen progresivamente; las compresas frías, el reposo y la protección solar favorecen la cicatrización y el confort postoperatorio.
La reincorporación depende del tipo de actividad profesional y de los hematomas eventuales. En promedio, se recomienda una baja de algunos días a dos semanas después de una blefaroplastia realizada en la clínica de Lausana.
La piel puede relajarse naturalmente con el tiempo, pero los resultados de una blefaroplastia suelen ser duraderos, a menudo entre 20 y 30 años, según la calidad cutánea y el estilo de vida.
Sí. El uso de lentes de contacto es posible después de la intervención una vez que la molestia inicial y la hinchazón se hayan resuelto.