Para suavizar las arrugas de expresión, prevenir el envejecimiento cutáneo y preservar la frescura del rostro sin alterar su movilidad natural.
20-30 minutos
Sin anestesia
Relativamente indoloro
1 zona 300 CHF
1/3 superior del Rostro;
550 CHF Rostro + Cuello: 850 CHF
2-5 días
15 días
3-5 meses
Generalmente no hay evicción social
La toxina botulínica, o Bótox®, nombre de la primera marca comercializada, es una sustancia purificada utilizada en medicina estética para relajar temporalmente ciertos músculos del rostro responsables de las arrugas de expresión, sin fijarlos. La inyección de Bótox en el consultorio de Lausana es específica, suave y precisa, a fin de preservar la naturalidad de las expresiones, aportando a la vez un aspecto descansado y rejuvenecido.
La toxina botulínica bloquea temporalmente los neurotransmisores (mensajero químico que transmite la información entre las neuronas), impidiendo la contracción muscular para alisar las arrugas de expresión, prevenir su formación y relajar los rasgos. En el consultorio de Lausana, se pueden tratar varias zonas mediante inyección de Bótox.
Los primeros efectos se manifiestan generalmente entre 3 y 5 días, con un resultado óptimo hacia los 10 a 15 días. Los efectos duran de 3 a 5 meses, según la respuesta individual.
Equilibrar función y estética
Preservar la expresión auténtica
Escuchar, explicar y tranquilizar
Análisis del rostro y localización precisa de la musculatura facial, así como de las zonas a tratar.
Se realizan pequeñas inyecciones con agujas muy finas, sin necesidad de anestesia.
Los primeros efectos se manifiestan después de algunos días, para una sesión de 15 a 25 minutos.
Los efectos secundarios son raros, transitorios y, en la mayoría de los casos, benignos:
Estos signos desaparecen generalmente en pocas horas o pocos días después de la inyección de Bótox en la clínica de Lausana.
El objetivo es relajar y disminuir la actividad de los músculos del rostro a fin de atenuar las arrugas de expresión, preservando a la vez una movilidad natural. Sin embargo, una reducción parcial de la movilidad es inevitable.
El Bótox puede plantearse desde la aparición de las primeras arrugas de expresión, es decir, entre los 30 y los 35 años. También tiene una acción preventiva al disminuir la fuerza muscular responsable de las arrugas, lo que ralentiza su formación, manteniendo a la vez un resultado natural.
Las principales contraindicaciones son:
En general, las inyecciones se realizan de 2 a 3 veces al año. Con el tiempo, algunos músculos se relajan de forma más duradera, lo que puede disminuir la frecuencia necesaria.
El Bótox no se mide en jeringas, sino en unidades. Según la profundidad de las arrugas, la fuerza de los músculos, la zona tratada y el tipo de resultado deseado, se utilizan generalmente entre 1 y 5 unidades por punto de inyección. Ejemplo: la arruga del entrecejo necesita habitualmente entre 12 y 20 unidades.