Para restablecer la posición normal del párpado y mejorar el confort ocular, proteger la córnea y recuperar una mirada armoniosa.
30 a 50 minutos según el caso
Local con o sin sedación ligera
Ambulatoria, alta el mismo día
Ligera, controlada con analgésicos simples
CHF 2.000-3.000 unilateral, CHF 3.000-4.000 bilateral, cubierto por el seguro
Alivio funcional rápido, resultado estético progresivo
Aproximadamente 2 semanas
Con los traumatismos, cirugías o enfermedades de la superficie ocular, pueden aparecer algunas anomalías de posición del párpado inferior: son las malposiciones palpebrales, cuyas principales formas son el entropión y el ectropión. El entropión corresponde a un enrollamiento del párpado hacia el interior, provocando un roce de las pestañas sobre el ojo. A la inversa, el ectropión es una eversión hacia el exterior, donde el párpado se despega del ojo y perturba el flujo de las lágrimas.
Las malposiciones del párpado pueden provocar irritación, lagrimeo, sequedad o roce en la córnea. Según se trate de un entropión o de un ectropión, pueden provocar molestias crónicas, inflamación local y alteración progresiva del confort ocular.
La cirugía de las malposiciones palpebrales tiene como objetivo restaurar la posición normal del párpado para proteger la córnea, suprimir los síntomas (lagrimeo crónico, roce de las pestañas), mejorar el confort ocular y restablecer la estética natural de la mirada.
Equilibrar función y estética
Preservar la expresión auténtica
Escuchar, explicar y tranquilizar
El método se adapta al tipo de malposición para retensar el párpado y restaurar su posición normal.
Realizada bajo anestesia local con sedación, de forma ambulatoria, tiene como objetivo reposicionar con precisión el párpado en 30–50 minutos.
Molestias leves, edema transitorio, cuidados locales; los puntos se retiran en una semana y el resultado se estabiliza progresivamente.
La reincorporación depende del tipo de actividad profesional y de los hematomas eventuales. En promedio, se recomienda una baja de algunos días a dos semanas después de una blefaroplastia realizada en la clínica de Lausana.
La piel puede relajarse naturalmente con el tiempo, pero los resultados de una blefaroplastia suelen ser duraderos, a menudo entre 20 y 30 años, según la calidad cutánea y el estilo de vida.
Sí. El uso de lentes de contacto es posible después de la intervención una vez que la molestia inicial y la hinchazón se hayan resuelto.