Para diagnosticar rápidamente cualquier lesión palpebral y preservar la salud ocular y la estética de la mirada.
Entre 10 minutos y 2 horas, según el caso
tópica +/- sedación según el caso
sin dolor
Desde 550
2-3 semanas, según el tipo y el tamaño del tumor
Los tumores palpebrales son lesiones, benignas o malignas, situadas en los párpados. Las formas benignas incluyen los papilomas, los quistes, los nevus, los chalaziones persistentes o los xantelasmas. Los tumores malignos son más raros e incluyen principalmente el carcinoma basocelular, el carcinoma epidermoide y, excepcionalmente, el melanoma. Un diagnóstico preciso es esencial para determinar el tratamiento apropiado y proteger la función ocular.
Es indispensable una consulta desde la aparición de un tumor para saber si la naturaleza de la lesión es benigna o maligna, y comenzar el tratamiento médico adecuado. Los tumores palpebrales son visibles y generalmente se manifiestan por:
Con un diagnóstico preciso, el tratamiento quirúrgico de un tumor palpebral es curativo. Sin embargo, la extirpación del tumor puede afectar al párpado y, por lo tanto, requerir una técnica de reconstrucción estética.
Equilibrar función y estética
Preservar la expresión auténtica
Escuchar, explicar y tranquilizar
Se evalúan la piel, los antecedentes y la indicación quirúrgica, y se planifican la técnica y la fecha de la intervención.
La extirpación del tumor se realiza con anestesia local, con o sin sedación ligera, según el caso.
Se aplica una crema antibiótica y la recuperación completa suele durar entre una y tres semanas.
La reincorporación depende del tipo de actividad profesional y de los hematomas eventuales. En promedio, se recomienda una baja de algunos días a dos semanas después de una blefaroplastia realizada en la clínica de Lausana.
La piel puede relajarse naturalmente con el tiempo, pero los resultados de una blefaroplastia suelen ser duraderos, a menudo entre 20 y 30 años, según la calidad cutánea y el estilo de vida.
Sí. El uso de lentes de contacto es posible después de la intervención una vez que la molestia inicial y la hinchazón se hayan resuelto.